Creatividad para el bienestar, ¿A qué invitamos?: Ensayo respecto a la intervención en salud y educación, desde las artes visuales

Ensayo respecto a la intervención en salud y educación, desde las artes visuales

Introducción

Las artes visuales y los procesos creativos y creadores que intervienen en su intrínseca ejecución han sido factores altamente relevantes y, cada vez más, en el interés de desarrollar metodologías integrativas y multidisciplinarias que puedan propiciar bienestar en las personas, en muy diferentes ámbitos. En el presente escrito, se entablará esta reflexión orientada en el ámbito de la intervención educativa, de salud y bienestar: ejes fundamentales de acción en la cultura y sociedad en que vivimos.

Se fija el humilde pero profundo objetivo de reflexionar en cuánto los procesos creativos artísticos serían promotores de la salud y el bienestar; desde qué mirada el arte y sus procesos concretos y abstractos podrían ser motores facilitadores de beneficios en los sujetos, y más aún, en la colectividad a la que pertenecen. Finalmente, qué puntos de aplicación pueden presentar conflictos, desde la observación práctica.

Búsqueda del bienestar y promoción de la salud. Perspectivas multidisciplinarias.

El alcance del bienestar no significaría para todas las personas la satisfacción de las mismas necesidades, y es aquí donde entra el concepto de la necesaria equidad, y la inequidad existente en multitud de contextos. Surgen paradigmas innovadores y des-estructurantes que parecen demostrar la posibilidad de caminos convergentes en respuesta a las necesidades de bienestar de la población: la promoción de la salud. La salud, eje fundamental de la vivencia humana, contemplaría una amalgama de situaciones físicas, mentales y contextuales que vendrían a incidir directa e indirectamente en la situación e bienestar de un sujeto. Y en este mismo sentido, se presenta un eje de trabajo que se distancia a concepciones más conservadoras, pues se adhiere la promoción de la salud física tanto como mental, es decir, considerando a las personas como individuos integrales y pertenecientes a una cultura y sociedad determinadas, que inciden también en su desarrollo y estado.

La dimensión holística de promoción de salud implica la necesidad de abordar el tema de desarrollo comunitario como esencial, favoreciendo la acción cooperativa de la comunidad y asegurando el acceso equitativo a educación, seguridad económica y apoyo social, en el contexto de políticas públicas de acuerdo a los objetivos de salud. (Bermejo Higuera & Villacieros Durbán, 2018, p. 141)

Una visión integrativa de las intervenciones socio comunitarias a nivel multidisciplinario podría apoyar, en diferentes niveles, hacia la satisfacción de las necesidades sanitarias, todo cuando éstas puedan ser leídas desde su contexto y multiplicidad. En este lugar, es donde el arte y la creatividad entran en un diálogo junto con las disciplinas tradicional e históricamente más dedicadas hacia aquellas instancias.

…se puede señalar que es perentorio propiciar el desarrollo de iniciativas integrales, intersectoriales, con la mayor participación comunitaria y sustentabilidad posibles. Es fundamental, a su vez, responder estructural y 2 decididamente, como sociedad, a las causas profundas de la problemática de salud: pobreza e inequidad. El concepto de capital social, puede ser un aporte más para canalizar los esfuerzos presentes y futuros de promoción de salud en América Latina. (Bermejo Higuera & Villacieros Durbán, 2018, p. 141)

La creación visual es un eje transversal y atemporal de desarrollo del ser humano, y es donde se observa y legitima, que los procesos artísticos y creativos se visualizarían como un factor valioso y fundamental de apoyo hacia el cambio en la inequidad y estructuras sociales, donde la capacidad de las personas del cambio residiría en buena parte en su contexto, salud, situación de bienestar: es entonces por donde ya no se podría dudar de su valor e importancia en el trabajo interventivo.

Freud menciona que la situación futura –destino- de los seres humanos estaría determinado por el desarrollo cultural frente la situación de salud mental y desarrollo psíquico de los individuos: cómo le haría frente a las perturbaciones desde el instinto de agresión y autodestrucción (Freud, n.d.). Es donde el potencial simbólico creador, en la potencia de autodenominarse “creador” y construir significados que pueden llegar a ser internalizados, se vislumbra como una poderosa herramienta.

Procesos creativos.Médula del ser.

Puede ser conveniente comenzar esta sección por fundamentar la columna conceptual de los procesos creativos. En este sentido, las posturas psicodinámicas brindan una luz transversal a la cuestión: “Freud (1981) rastrea los procesos de la imaginación creadora desde el juego infantil. Este juego se caracteriza por la creación de un universo propio que produce algún tipo de satisfacción, de forma similar a la creación artística.” (Molina Delgado, n.d. p. 406). Sin más, se relaciona directamente la capacidad de juego con la creación de propios lenguajes y soluciones frente al contexto. Esto sitúa, tanto al juego, la creatividad como el proceso artístico, en un espacio medular dentro de toda persona, desde su desarrollo estructural en la infancia, tanto como la capacidad quizá, de permitir permanecer y desarrollarse esta capacidad creativa y transformadora.

Continuando con lo anterior, no se puede prescindir de la conformación en sí integradora de la capacidad creativa. Los sistemas lógicos tradicionales presentan especialmente sentidos dicotómicos, mientras que “Entre las principales características del pensamiento creativo se encuentran la tolerancia a la ambigüedad y el carácter divergente del pensamiento.” (Molina Delgado, n.d. p. 406). No puede ser prescindible pues, en un contexto cultural y social donde los sujetos no poseemos el control de lo externo, y si aquello influye en lo interno, más aún, es menester poseer como individuos herramientas que permitan solucionar las conflictivas que se presenten, yendo en todo momento hacia la dirección del bienestar individual y colectivo. La flexibilidad y la tolerancia a la frustración emergen como focos de trabajo interventivo hacia la entrega de herramientas personales.

Desde la hermenéutica, fenomenología y el enfoque de los sistemas simbólicos, se debe agregar que además de lo estructural y de la necesidad de mantener y potenciar los procesos creativos, las obras resultantes de estos procesos en sí mismas se configuran como material simbólico de lo inconsciente, en una etapa pre verbal:

“Los símbolos no serían herramientas del pensamiento sino su mismo funcionamiento, y no es posible conocer nada si no es a partir de los símbolos. El universo de lo simbólico es el sustrato de la creatividad desde el momento en que el ser humano inevitablemente crea significados. (Molina Delgado, n.d., p. 412 )

Si entonces, el proceso simbólico (el cual se encuentra en el juego y la creatividad) funciona como la interpretación subjetiva del mundo, al cual no puede existir otra forma de aprehender, los procesos creativos conformarían también desde este lugar, sustrato humano básico, fundamental, trascendente y proyectivo.

Necesidad de mirar.La propia práctica, admiración y voluntad

En este apartado se tocará una reflexión práctica. Debo pedir disculpas al lector por, en este lugar, hablar desde la propia experiencia: dado que como se dijo más arriba, sólo podemos aprehender el mundo desde nuestras vivencias y en torno a las significaciones que logramos establecer, es importante en este momento finalizar con el análisis breve de la práctica profesional interventiva en el área artística social comunitaria.

Las vivencias prácticas aquí consideradas son las de la experiencia como Tutora por seis años en un Programa de Intervención Especializada, colaboradora de Sename, y diferentes experiencias laborales asociadas a la intervención artística en aula y de forma extracurricular, en educación. El momento en que se puede leer la teoría, hasta llevarla a la práctica, puede ser tan complejo de comprender y visualizar que obviamente, todos incurrimos en caminos no tan integrativos como se desearía. Los procesos creativos son difíciles de aceptar pues se encuentran no muy cerca de los patrones de exigencia y diligencia establecidos por el sistema normativo.

El fin de mencionar este punto es, sin duda, el de reflexionar sobre cómo es llevado a cabo el fundamento antecesor, aquel que brinda tanta esperanza y motivación profesional en la búsqueda del bienestar social y el término de la inequidad. La práctica profesional y las herramientas utilizadas no aseguran ningún resultado sin reflexión y autoevaluación profesional, ética paradigmática: es un camino co-construido. En aula es posible observar, en diversidad de ocasiones, cómo los y las educadores trabajan continuamente en pos del aprendizaje de niños y niñas, de forma incansable. Los materiales creativos saltan a la vista: materiales artísticos, computadores, clases y talleres de arte en la mayoría de los establecimientos. Entonces, ¿Cuál es el problema? Es evidente a este la existencia de múltiples conflictivas que convergen para que, igualmente, exista en la escuela (por ejemplo) tan baja tolerancia a la frustración, tal nivel de preocupación por lo eminentemente cuantitativo: tanto desde alumnos como docentes.

En primera persona es posible observar en las aulas, como ejemplo básico y muy recurrente, cómo docentes y monitores muy frecuentemente proponen situaciones de aprendizaje muy interesantes, sin embargo, al momento de aprendizaje: frustración, transformación, solución, es delimitado temporal y morfológicamente por el guía. En lugar de facilitar el camino a la solución, se le entrega la solución ya pensada, y esto, como sabe todo pintor, es como la diferencia de dibujar un modelo desde una fotografía o un modelo real: existe un mundo mental de diferencia, pues en la copia o la obediencia directa de la solución, sin pensamiento y frustración, no se ha realizado el esfuerzo de aprehensión real y perdurable.

La invitación en este momento es a la reflexión. Todo aquel que interviene con niños o adultos, en variadas circunstancias, tiene el deber de preguntarse por la forma en que piensa, aprehende y ejecuta: luego autoevaluar su funcionamiento contexto a contexto, pues: si invito a un niño a realizar una máscara, su juego simbólico permitirá al menos que exista una representación de un yo y un deseo o proyección alguna: ¿Cómo podría suceder esto si el niño realiza la máscara de la misma forma y colores que el resto? ¿Si solamente existe una forma única de dibujar ojos, o bocas? ¿Si anulo su significación?

Es complejo aceptar el desafío de tolerar la frustración pues, frente a estos procesos creativos existe un momento de tensión donde el otro se encuentra buscando o quizá, bloqueado: la orientación se dirige hacia el auto descubrimiento, autoconocimiento, experimentación. El rol de docente o monitor es de facilitar y orientar, ya no desde la técnica, sino desde los procesos humanos medulares. La tentación de solucionar el dibujo de un niño, decirle la respuesta o enseñarle la técnica sin derecho a modificaciones no podría propiciar el desarrollo de la flexibilidad, tolerancia, transformación y simbolización: el favor de aquel mediador es pobre en cuanto se distancia de las preocupaciones orientadas hacia el bienestar individual y social, más aún , en contextos de salud. Lo único en este momento que podría salvar el eje de trabajo es, en al menos alguna medida, el mirarse: la admiración frente a lo que acontece y se moviliza, la voluntad frente a los compromisos éticos profesionales en la intervención social y por último, la aplicación de estas mismas lógicas de bienestar y promoción de la salud en la vida de cada profesional.

En el momento en que uno sale del espacio de la exigencia y se coloca en el espacio de la invitación, toda la dinámica del poder desaparece o adquiere un carácter totalmente distinto. Las relaciones de poder pasan a ser circunstanciales y ligadas a acuerdos; en cierto sentido ya no son relaciones de poder porque no hay obediencia, y aparece la colaboración. (Maturana, 1992, p. 167)

*Trabajos desarrollados bajo la intervención artística en aula. Colegio Diego de Almagro de Los Vilos, 2018.

Conclusiones

Lo que se viene a proponer es que la ejecución de acciones tendientes a la creatividad a través del arte, puede ser una herramienta interventiva del objeto de problema (el no estar bien) hacia su desarrollo y solución mediante la activación de las herramientas personales, individuales y subjetivas de cada individuo. En esto, los procesos creativos en niños, jóvenes o adultos, se observan como facilitadores del desarrollo de las capacidades en habilidades sociales y aprendizaje -en los más amplios sentidos- herramientas las cuales pueden entregar el beneficio del autoconocimiento, reflexión, autoevaluación y autonomía. Los procesos creativos orientados como herramienta de resiliencia y desarrollo social y colectivo pueden aportar no solamente a una sensación de apaciguamiento, ni siquiera solamente bienestar, sino resiliencia y construcción.

Sin embargo, es importante añadir al fundamento anterior que tal proceso no podría sino convertirse en fructífero si los mismos principios y ejes medulares sirven para la evaluación profesional práctica. En un sentido cualitativo, de comprensión de los contextos, transformación de los mismos y acostumbramiento y normalización de las circunstancias sociales: el mirarse, autoevaluarse y re significar la propia experiencia, es fundamental, y permitiría el desarrollo de las mismas intervenciones como integración medular hacia el desarrollo del ser humano. Y agregar que siempre el esfuerzo de docentes y facilitadoras(es) en su trabajo cotidiano, es admirable y después de estas reflexiones, no queda más que agradecer e intentar aportar.

Referencias

Freud, S. El Malestar en la Cultura [PDF].

Molina Delgado, M. Discusiones filosóficas en torno a la creatividad. Filosofía Univ. Costa Rica, 401-413.

Entrevista a Humberto Maturana. (1992). [PDF]. Revisado en https://www.u-cursos. cl/medicina/2015/2/NU01020910010/1/material_docente/bajar? id_material=1211885

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